El ‘Camino del Bosque’ de Roques Blanques, ganador en los Premios Catalunya Construcció 2018

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  • Por Redacción1
    Jun 28, 2018

    El proyecto del Camino del Bosque del Cementerio de Roques Blanques, en el Papiol (Barcelona), ha sido el ganador en la categoría 'Innovación en la Construcción' de la XV edición de los Premios Catalunya Construcció 2018, celebrados el miércoles 27 de junio en el espacio del Paranimf de la Universitat de Barcelona (UB). Recordar que Roques Blanques es un camposanto público, propiedad del Consell Comarcal del Baix Llobregat y gestionado por Áltima, que se ha posicionado como cementerio verde, pionero en España gracias a las diversas iniciativas respetuosas con el medio ambiente puestas en marcha desde su construcción en 1984.

    La iniciativa del Camino del Bosque es obra de los arquitectos Joan Roig, Enric Batlle e Iván Sánchez y, según la empresa gestora, es única en España, puesto que es el único espacio natural –dentro de un cementerio- que permite la inhumación de cenizas de forma controlada mediante urnas de madera natural a lo largo de un camino de montaña de hasta un kilómetro de longitud.

    La vinculación de Joan Roig y Enric Batlle con Roques Blanques es histórica, ya que son los autores de la proyección y construcción de este recinto funerario. En aquellos momentos ya marcaron un antes y un después al materializar un cementerio que respetaba en todo momento la orografía de la montaña, priorizando las sepulturas en el suelo –tumbas, panteones, columbarios- y sin calles de nichos. En sus más de 30 años de historia, Roques Blanques se ha consolidado como un cementerio verde gracias a la concepción inicial de Batlle y Roig y a la gestión de Áltima, que durante todo este tiempo ha impulsado varios proyectos para la protección y mejora del medio ambiente, teniendo siempre muy presente el entorno privilegiado en el que se ubica, en plena Sierra Natural de Collserola.

    Además del premiado Camino del Bosque, son ejemplos otros espacios únicos para urnas biodegradables como el Bosque de la Calma, los Árboles Familiares o la Fuente del Reposo, así como otras iniciativas en colaboración con el Patronato de Collserola y el Museo de Ciencias Naturales de Granollers para fomentar la flora y la fauna autóctonas –construcción de una balsa para anfibios, instalación de refugios para murciélagos y ardillas o plantación de especies de flores para favorecer las mariposas y los himenópteros-. El cementerio fue también el primero de España y el tercero de Europa en obtener el registro EMAS, una de las certificaciones más estrictas a nivel medioambiental.

    “Este galardón es el reconocimiento a la apuesta firme de Batlle y Roig y de Roques Blanques para hacer de este cementerio un espacio único donde la naturaleza sea siempre una prioridad y las sepulturas se integren respetando la configuración del terreno, sin representar en ningún momento un impacto para el entorno”, explica Joan Ventura, director general de Cementerios de Áltima.

     Desde la puesta en marcha del Camino del Bosque, en septiembre de 2017, un total de 140 urnas biodegradables –de madera natural de castaño del Montseny- han sido inhumadas, lo que representa una acogida “muy positiva” por parte de los usuarios. “Este tipo de opciones resultan necesarias para dar respuesta a la creciente tendencia de la incineración, que en el área metropolitana de Barcelona ya supera el 50 % y se prevé que continúe aumentando alrededor de 10 puntos en la próxima década”.