Buscar

Sector

Entrevista a Jaume Prats, Tanatopractor y Coordinador del Departamento de Tanatopraxia de PFB Serveis Funeraris

PFB Serveis Funeraris ha impulsado la publicación del libro ‘El arte del embalsamamiento. Preparando el viaje a la eternidad’, escrito por el tanatopractor badalonés Jaume Prats, con más de 30 años de trayectoria en la empresa y un referente de esta disciplina en nuestro país.

Estructurado en tres grandes bloques, ‘El arte del embalsamamiento’ recorre en una primera parte teórica las diversas facetas de esta técnica en todo el mundo, según las sociedades o religiones, además de analizar los conceptos básicos. La segunda parte se centra en las herramientas empleadas para llevar a cabo el proceso, mientras que el tercer bloque explora con detalle cada etapa del embalsamamiento, desde la preparación del cuerpo hasta la elección de los productos químicos y materiales adecuados.

La obra, dirigida a los profesionales funerarios, es la primera guía práctica publicada sobre esta técnica milenaria dedicada al acondicionamiento de los difuntos. Pero, además de un completo manual, el libro tiene como objetivo poner en valor el trabajo, a menudo desconocido, de los tanatopractores, y pretende ser un reconocimiento a todos los profesionales que, desde el anonimato, se esfuerzan cada día por hacer más soportable el dolor por la pérdida de un ser querido.

Usted inicia su carrera como tanatopractor hace más de 30 años. ¿Qué le motivó a interesarse profesionalmente por este campo?

Mi vocación surgió por tradición familiar, ya que tanto mi abuelo como mi abuela trabajaban en Pompas Fúnebres de Badalona. Cuando tenía 17 años, me ofrecieron ayudarles en la funeraria durante las mañanas con los papeles y las gestiones, ya que estaba estudiando para administrativo. En ese contexto, un día me pidieron si podía acompañar a los operarios funerarios a recoger un difunto, cuyo cuerpo estaba en un estado de descomposición bastante avanzado. Desde siempre, he sido una persona muy curiosa, por lo que no dudé ni un momento en ayudarles. Y fue una tarea que me pareció muy interesante llevar a cabo. Desde entonces, me quedé en la funeraria y, a partir de ahí, empecé mi formación para ser tanatopractor. De hecho, desde la incorporación de nuestra directora general en PFB, Ana Gassió, la compañía siempre se ha esforzado para que todas las personas que trabajamos aquí estemos formados y contemos con certificados de profesionalidad. De este modo, me inicié en la tanatopraxia haciendo un curso en Barcelona para obtener la titulación, luego realicé prácticas en Francia, viajé a Inglaterra… y desde entonces he ido siempre avanzando en esta profesión.

¿Cómo recuerda los primeros años en la profesión? ¿Cuáles fueron los mayores retos que enfrentó en aquel momento?

Los primeros años fueron bastante intensos debido a la gran cantidad de servicios que hacíamos en domicilios. Apenas había velatorios en tanatorios ni hospitales, ya que la mayoría se llevaban a cabo en casa, lo que implicaba por nuestra parte un gran esfuerzo físico. De todos modos, es una etapa que recuerdo con mucho cariño, ya que mis compañeros, bastante mayores que yo, me acogieron muy bien desde el principio y me orientaron y ayudaron mucho en todo. Uno de los mayores desafíos a los que me enfrenté en esos inicios fue el fallecimiento de dos niños en unas colonias. Enfrentarme a la muerte de personas jóvenes es especialmente duro y difícil. En esos años, además, dada mi juventud, me sentía muy reflejado en estos casos.

A lo largo de su trayectoria ¿cómo cree que ha evolucionado esta disciplina? ¿Qué cambios destacaría en las prácticas de embalsamamiento y preparación de cuerpos durante estos años?

Hemos avanzado mucho tanto a nivel cultural y generacional como a nivel técnico. Ahora existen formaciones y estudios especializados, lo que permite a la gente capacitarse adecuadamente. En el pasado, gran parte del conocimiento se adquiría de manera autodidacta. Las técnicas de embalsamamiento y preparación de cuerpos han cambiado significativamente desde finales de la década de los 90, en gran parte debido a la evolución de la legislación en materia de policía sanitaria mortuoria. Antes, nos limitábamos a seguir la normativa vigente, sin ir más allá, utilizando principalmente formol para llevar a cabo las preparaciones. Afortunadamente, la normativa ha cambiado y las técnicas actuales se han adecuado y perfeccionado. Hoy en día, la conservación del cuerpo sigue siendo primordial, pero también se presta mucha atención a la presentación del difunto, para asegurar que su aspecto sea respetuoso y reconfortante para las familias, un factor fundamental que les ayuda en su proceso de duelo.

Como tanatopractor, ¿con qué centros funerarios colabora?

Durante muchos años he combinado mi tarea de coordinador del departamento de Tanatopraxia de PFB Serveis Funeraris con la de formador y profesor en diversos centros e instituciones. En este sentido, he colaborado con la Universidad de Barcelona, el Instituto Francés de Tanatopraxia o el Instituto Español de Tanatopraxia, así como impartiendo cursos en diversas empresas y funerarias de la geografía española. Actualmente, participo como ponente en ferias e instituciones del sector, de ámbito nacional e internacional, como ha sido el caso de la última edición de Funergal, el pasado mes de mayo. Colaboro también habitualmente con Panasef, entre otras entidades.

¿Considera importante la formación continua en su especialidad?

Sí, por supuesto. La formación continua es fundamental en nuestra especialidad; constantemente surgen nuevos productos y técnicas que pueden mejorar nuestro trabajo, más allá de los años de experiencia que tengamos. Siempre hay algo nuevo que aprender y aplicar, lo que hace que la formación continua sea imprescindible.

¿Cómo es de importante la tanatopraxia en relación con la manera en la que afrontan el duelo de las familias?

La tanatopraxia es crucial al ser un elemento que ayuda a aliviar el dolor que sienten las familias por la muerte del ser querido. Nos permite mejorar significativamente la estética del cuerpo, logrando que se vea lo más fiel posible a cómo era en vida. Además, actualmente, podemos dar a la piel una textura muy natural, evitando que se perciba reseca, algo muy importante si la familia desea besar al difunto en su despedida. Cuando los familiares ven al fallecido con una apariencia relajada y tranquila, les ayuda a encontrar la paz y el consuelo necesarios en estos momentos de duelo.

Recientemente ha presentado el libro ‘El arte del embalsamamiento. Preparando el viaje a la eternidad’. ¿Cuáles son algunos de los aspectos más importantes que trata la publicación? ¿A quién está dirigido? ¿Por qué recomienda su lectura?

En el libro he querido analizar con minuciosidad los conceptos fundamentales del embalsamamiento, así como los materiales y herramientas necesarios, detallando paso a paso este proceso. Hasta ahora no existía ninguna publicación de este tipo, ni en España ni en Latinoamérica, dirigida a los profesionales que se dedican a la tanatopraxia o a aquellos que quieran prepararse para ello. Pero además de dar información profunda sobre la técnica del embalsamamiento, he querido también ir un poco más allá, con el objetivo de poner en valor la labor de los tanatopractores, a menudo desconocida o considerada tabú, y reconocer a unos profesionales que, desde el anonimato, se esfuerzan cada día por hacer más llevadero el dolor de la pérdida de un ser querido. Recomiendo su lectura no solo por la información práctica que ofrece, sino también por su contribución a visibilizar y valorar el trabajo de los tanatopractores.

¿Desea añadir algo más?

Hemos avanzado mucho en términos de profesionalización en la tanatopraxia, donde actualmente contamos con certificaciones profesionales y un mayor enfoque en la formación. De todos modos, todavía queda camino por recorrer en cuanto a la igualdad de género en nuestra profesión. Creo que debemos dar mucho valor a la inclusión y asegurarnos de que haya igualdad real de oportunidades. En este sentido, es esencial seguir trabajando por una mayor incorporación de las mujeres en la tanatopraxia.

Consulta la entrevista completa en el número 179 de Revista Funeraria.

 

 

PFB Serveis Funeraris impulsa la publicación del libro ‘El arte del embalsamamiento’, de Jaume Prats

Compartir en :
Tags:

También podría interesarte