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Cementerios

Gavà finaliza las obras de su cementerio municipal

Las obras de ampliación del Cementerio Municipal de la ciudad de Gavá (Barcelona) ya han finalizado. La intervención ha permitido ampliar la superficie actual en 7.243 metros cuadrados.

Durante su visita al recinto, la alcaldesa de Gavà, Gemma Badia, ha manifestado que las obras han consolidado toda la parte suroeste de la manzana con un nuevo muro en este último. Aparte de la adecuación del aparcamiento y la creación de la plaza, se ha mejorado la conexión con el cementerio actual”. En este sentido, Badia ha explicado que “la nueva entrada es mucho más ancha, mejorando el acceso y el paso de los vehículos funerarios“. Además, se ha preparado el terreno con la previsión de poder llevar a cabo futuras ampliaciones“, ha añadido Badia.

Nuevos nichos, valla delimitadora y espacio de duelo gestacional

Entre las intervenciones llevadas a cabo con un presupuesto de 575.000 euros, destaca la construcción de 104 nichos nuevos, agrupados en edificaciones de 4 plantas formando calles entre ellas. Estas calles incorporan rampas y permitirán el acceso del coche funerario a cualquier nicho. La parte central de la calle son manzanas de estancia con bancos y ajardinamiento. La adecuación de este espacio permitirá la construcción progresiva de hasta un millar de nichos más y unos 600 columbarios atendiendo a las necesidades que se vayan generando en los próximos años.

También se ha creado un espacio de duelo gestacional y perinatal, ubicado en la zona más antigua del Cementerio. Se trata, explican desde el consistorio, de dar respuesta a las sensibilidades de los nuevos tiempos .

Asimismo, una nueva valla permite la delimitación definitiva del cementerio. La altura y el acabado tiene el menor impacto posible, pero siempre impidiendo el acceso incontrolado de personas al interior de la instalación.

Nuevo acceso para vehículos y personas desde la calle Sant Lluís

Para organizar los recorridos en el interior del cementerio e integrar la nueva ampliación dentro de la trama ya creada, se ha diseñado un eje con orientación norte-sur, con conexión con la calle Sant Lluís y posible salida por la parte superior del cementerio.

Este eje ordena todo el conjunto de los nuevos edificios de nichos y cuenta con un pavimento de asfalto, puesto que se prioriza en este caso el paso de vehículos. Al inicio de este eje, a un lado, se prevé plantar una hilera de cipreses. Esta actuación se realizará más adelante una vez las condiciones de la actual sequía garanticen la supervivencia de los mismos con la red de riego que se ha dispuesto a tal efecto.

El hecho de habilitar un nuevo acceso de vehículos en este espacio hace que el acceso de la avenida de Juan Carlos I se reserve exclusivamente para el acceso de los peatones.

Nueva conexión del cementerio antiguo con la nueva ampliación

El hecho de que los coches fúnebres tengan cada vez más anchura hace que sea casi imposible su acceso a la parte original del cementerio. Para solucionarlo se ha derribado parte de un edificio de nichos. Esta actuación permite prolongar el eje peatonal que atraviesa todo el cementerio y permitirá que, desde el nuevo acceso, los vehículos puedan entrar en la parte más antigua.

Aparcamiento de 105 plazas

La ampliación del cementerio comporta la creación de un aparcamiento que dispondrá de 105 plazas (3 para personas con movilidad reducida), que permite cubrir las necesidades de las personas usuarias del cementerio, así como generar un ámbito de aparcamiento fuera de la futura Zona de Bajas Emisiones para dar cabida a aquellos vehículos que no dispongan de la correspondiente etiqueta para circular en la zona restringida. El aparcamiento cuenta con arbolado y alumbrado. Junto al estacionamiento se ha construido una plaza que será un espacio de esponjamiento y hace de vestíbulo en el cementerio. La plantación prevista en esta plaza se plantará a pesar de la situación de sequía como prueba piloto utilizando sacos de infiltración llenados con agua del freático.

Equipamiento responsable

El proyecto preveía espacios ajardinados y vegetación que, además de mejorar la percepción de la ciudadanía frente al equipamiento, tendrá una clara función ambiental: retención de la contaminación atmosférica y oxigenación del aire, reducción del impacto acústico, y la creación de espacios de sombra para evitar el sobrecalentamiento y el efecto isla de calor. La alcaldesa ha explicado que esta actuación no se ha hecho por la situación actual de sequía, estas plantaciones se harán parcialmente a la espera de que la situación mejore y se pueda poner en marcha la instalación prevista de riego. No queremos arriesgarnos a plantar ahora un árbol que no sabemos qué supervivencia tendrá. Además, supondría derrochar la inversión”. 

Badia ha añadido que también estamos buscando otras soluciones alternativas para hacer este tipo de ambiente paisajístico con el objetivo de hacer un lugar agradable y con la sensibilidad de lo que representa un cementerio“.

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